6 Consejos y claves a la hora de realizar la fotografía de producto

La fotografía de producto se realiza con una finalidad clara: mostrar el producto al público o al distribuidor, anunciarlo, informar de sus características y lograr su introducción al mercado y su éxito. No hay que tomársela a la ligera, ni subestimar su importancia para la empresa y el éxito de sus estrategias, pues es gracias a la fotografía de producto que se obtendrá una serie de ventas, se podrá expandir la marca y se podrá dar a conocer cualquier ámbito del catálogo o los productos en sí. Es por ello que la fotografía de producto puede ser tan relevante e influyente como la propia fabricación, el diseño o la distribución. Lo ideal y lo más recomendado a la hora de realizarla es contar con un equipo profesional o un estudio de fotografía y publicidad que se encargue de la tarea.

En cualquier caso, nunca viene mal contar con una serie de trucos y claves para la realización de la fotografía de producto y su perfecta implementación, de cara al público, a los socios e incluso a los propios empleados. A continuación veremos 6 consejos y claves para obtener un buen trabajo y dotar al catálogo y a las fotografías de nuestros productos un aspecto más profesional, bonito, atractivo y destacado, que pueda favorecer la venta e incrementar la demanda, además de influir en la percepción de la marca, la fidelidad de los clientes, etc.

6 consejos para la fotografía de producto

Por supuesto, antes de pasar a leer los siguientes consejos y realizar la fotografía de producto debemos ser conscientes de que las fotos deben contar con la mayor calidad posible. Para ello será necesaria una cámara fotográfica profesional, así como una serie de instrumentos y componentes con los que cuenta cualquier agencia de fotografía. Dicho esto, veamos los consejos:

  • Cuida la iluminación. Las luces, los brillos, el contraste de la luz, las sombras… Todo ello hay que tenerlo en cuenta a la hora de tomar cualquier fotografía, más aún en el caso del ámbito de la fotografía de producto. Si la iluminación no se cuida, el aspecto final de las imágenes puede ser poco profesional, perder atractivo o incluso mostrar el producto de forma que de la sensación de ser de baja calidad o de segunda mano.
  • El flash es tan amigo como enemigo. A la hora de realizar la fotografía de producto, el flash actuará como tu mayor enemigo. Prescinde de él, pues será la iluminación que hayas elegido la que deberá realzar el producto, no el flash de la cámara, que alterará la luz y modificará el aspecto de la fotografía, pudiendo perjudicar la visión mostrada.
  • El fondo debe ser neutro. El único interés de la fotografía debe ser el producto, todo lo demás que capte la imagen sobra. Lo básico y lo más recomendable es utilizar un fondo neutro, generalmente blanco, aunque en según qué productos y categorías puede ir bien utilizar fondos de colores. Si por ejemplo realizamos la fotografía de producto con modelos o escenarios reales, debemos cuidar el enfoque para que la imagen se centre en el producto en sí, no en el modelo ni en el fondo de la habitación mostrada.
  • El producto debe estar limpio y cuidado. Es algo bastante obvio, pero en ocasiones puede pasarse por alto y ser un problema para el catálogo, las ventas del producto y la percepción de la marca en el mercado. El producto, sea el que sea, deberá verse limpio, cuidado, sin ninguna malformación ni rotura. En caso de productos de cristal, vidrio o plástico, hay que tener más cuidado y prestar algo más de atención en que no queden huellas ni marcas sobre el cuerpo del producto, ya que darían sensación de estar usados y sucios.
  • Los planos, la perspectiva y los ángulos usados se eligen a conciencia. Se dice que cada persona tiene un ángulo bueno de cara, en el caso de los productos podríamos decir lo mismo, pues siempre hay un ángulo o un lado que se ve más bonito y atractivo para atraer al consumidor y potenciar la compra. Cuida los planos de las imágenes, capta todas las caras del producto de forma que se realcen en la foto y, para la foto principal o la foto única del catálogo, elige aquella en la que mejor destaquen sus características, sus funciones, su diseño y aquello que se quiera realzar sobre el resto de cualidades. Aprovechando la técnica de la ley de tercios también podemos obtener fotografías muy profesionales y atractivas, aunque a la hora de mostrar un producto puede no ser la mejor opción. Todo dependerá del producto en sí y de el efecto que se busque lograr en la foto.
  • Juega con las diferentes opciones que la cámara, los equipos de fotografía y tu imaginación puedan brindarte. A la hora de tomar una fotografía, aunque pueda no parecerlo al principio, hay tantas formas de captar una imagen y ajustar los ajustes que existe casi una infinidad de opciones entre las que elegir. Cuanto mayor sea la habilidad del fotógrafo y profesional que se encargue de la tarea, más opciones y mejores resultados obtendremos. Y, aunque hemos comentado que es muy recomendable optar por un fondo neutro o por ciertos ángulos, perspectivas y tipos de iluminación, podemos jugar con todos esos ajustes para innovar o buscar nuevos efectos, así como dotar al catálogo y a la fotografía de nuestros productos de un aspecto conjunto y único, que sea un factor diferenciador de la competencia, que resulte más atractivo y que llegue a ser el factor influyente a la hora de tomar decisiones, como puede ser la compra o adquisición de dicho producto.

 

Esperamos que estos 6 consejos sean de utilidad para la tarea y su fotografía de trabajo. Pero, en caso de no contar con un equipo empleado en este tipo de trabajos artísticos y fotográficos, lo mejor será contratar para el trabajo a un estudio de fotografía o un profesional cualificado.

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