Qué condiciones debe cumplir la mejor fotografía de currículum

La fotografía es uno de los elementos más importantes del currículum, de hecho, tal vez sea el más importante de todos. Aunque en países de tradición anglosajona la inserción de fotografía en el currículum es algo que se rechaza en tanto que podría conducir a situaciones de discriminación, y a pesar de que ya en muchos países se plantea el llamado “currículum anónimo”, lo cierto es que, a día de hoy, en países de tradición latina, la fotografía es un elemento oficiosamente obligatorio en todo currículum. Su importancia radica en que, al igual que un primer encuentro, aporta una primera impresión a la persona encargada de preseleccionar a los candidatos a un puesto de trabajo; por este motivo, una fotografía incorrecta podría ocasionar que hasta el candidato mejor preparado sea descartado.

Así, dejando de lado lo justo o lo injusto que pueda resultar este predominio de la imagen, y aceptando la realidad imperante en estos momentos, resulta indispensable que todo candidato a un puesto de trabajo destaque sobre el resto desde el primero momento, y esto incluye aportar la imagen adecuada, pero, ¿qué condiciones debe cumplir la mejor fotografía de currículum?

En primer lugar, no debemos dejar algo tan importante como nuestro futuro laboral y profesional en manos de nuestro mejor amigo o de nuestro hermano, por muy buenas fotografías que haga cada vez que vamos de vacaciones. Es esencial contar con la ayuda de un profesional, de un fotógrafo especializado en retrato y, sobre todo, en este tipo de fotografía de currículum. Recuerda que él, o ella, dispone no sólo de los conocimientos técnicos imprescindibles para mostrar tu lado más positivo y sacar lo mejor de ti, sino que también conoce lo que es más adecuado en estas circunstancias, pues cuenta con una amplia experiencia en este tipo de fotografía.

Dicho esto, es muy importante que la fotografía de tu currículum cumpla con toda una serie de requisitos y condiciones que la conviertan en la imagen ideal que deseas proyectar de ti mismo a la empresa a cuyo puesto de trabajo optas. Entre esas condiciones destacan especialmente las siguientes:

  • Naturalidad y personalidad, es decir, la fotografía debe transmitir lo mejor de ti mismo, tu lado bueno, tus valores, tu presencia. Explota tu sonrisa, tu mirada o cualquiera que sea tu “punto fuerte”.
  • Opta por el retrato de plano medio, desterrando tanto los planos de cuerpo entero como el “primerísimo” plano.
  • No olvides aparecer con el tipo de ropa más adecuado para el tipo de trabajo al que optas.
  • El espacio, el fondo de la imagen, debe identificarte y a la vez, ser acorde con el trabajo que deseas. Aun así, muéstralo difuminado, para que no te reste protagonismo.
  • Lógicamente, olvídate de fotos en grupo, de fotos de vacaciones, etcétera.

Y por último, no olvides que no todas las fotografías de currículum, por perfectas que sean en sí mismas, son las más adecuadas para todos los puestos de trabajo.

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